El oficialismo atraviesa uno de sus momentos más complejos luego de que perdiera impulso el proyecto vinculado al régimen de tierras. En la Casa Rosada reconocen que, tras las intensas manifestaciones ciudadanas y la fuerte repercusión en las redes sociales durante los últimos días, el escenario político cambió de manera significativa y varios legisladores modificaron su postura.
Como consecuencia de ese nuevo panorama, el Ejecutivo resolvió retirar del proyecto el apartado más cuestionado, identificado como el capítulo 3, y avanzar únicamente con el resto de la iniciativa en el Senado. La decisión fue confirmada por la ministra Patricia Bullrich luego de un encuentro con sectores aliados.
Pese a esa marcha atrás, en el Gobierno persiste la preocupación por el resultado de la sesión. Existen dudas sobre la posibilidad de reunir el quórum necesario o incluso de conseguir los votos suficientes para aprobar la propuesta en términos generales. A esa incertidumbre se sumó la decisión de la vicepresidenta Victoria Villarruel de convocar a la sesión prevista para el día siguiente, una medida que en algunos sectores del oficialismo fue interpretada como un nuevo foco de tensión con el Presidente.
Otro de los puntos en discusión gira en torno a la participación remota de dos senadores. Mientras Bullrich sostiene que habilitar esa modalidad requiere el respaldo de dos tercios de la Cámara, desde el bloque peronista afirman que basta con una mayoría simple.
Según explicaron referentes de la oposición, el mecanismo se encuentra respaldado por un decreto que regula el funcionamiento de las sesiones virtuales y que fue establecido durante la pandemia. De acuerdo con esa interpretación, la autorización para que los legisladores participen a distancia constituye una cuestión administrativa vinculada al funcionamiento del Senado y no una decisión legislativa que demande una mayoría especial.
En paralelo, dentro del oficialismo comenzaron los reproches por el retroceso del proyecto. Algunos dirigentes atribuyen la situación al impulso que recibió la iniciativa desde el área encabezada por Federico Sturzenegger, al considerar que el contenido de la propuesta generó resistencias incluso entre sectores que habitualmente acompañan al Gobierno.
Otras voces, en cambio, creen que Patricia Bullrich podría quedar en el centro de las críticas si la estrategia parlamentaria fracasa. No obstante, dirigentes cercanos a la ministra aseguran que continuará negociando hasta el último momento con el objetivo de reunir los apoyos necesarios y evitar una nueva derrota política para la administración de Javier Milei.

