La actitud de los concejales Hernán Pereira y Gastón Cuis Taccari volvió a quedar bajo fuertes cuestionamientos en Puerto Madryn, en medio de un debate sensible para el entramado productivo local.
La discusión se dio a partir de un proyecto de resolución impulsado por el concejal Federico Garitano, que finalmente fue aprobado por mayoría en el Concejo Deliberante. La iniciativa expresaba preocupación ante una reciente decisión del Ministerio de Economía de la Nación Argentina>, mediante la cual se dejó sin efecto la política antidumping que establecía un arancel adicional del 28% a la importación de aluminio originario de la República Popular China.
Dicha medida nacional encendió alertas en el sector industrial, especialmente entre los trabajadores de Aluar, principal motor económico de la ciudad y empresa directamente vinculada a la producción de aluminio. La eliminación de ese resguardo comercial podría generar un escenario de mayor competencia externa y poner en tensión la producción y el empleo local.
En este contexto, el proyecto de Garitano buscaba que el cuerpo legislativo fijara una postura institucional clara en defensa de la industria madrynense y de los puestos de trabajo. Sin embargo, Pereira y Cuis Taccari se apartaron de ese posicionamiento.
Las declaraciones de Pereira —“es muy difícil definir el voto” y “no tenemos una postura definida”— fueron interpretadas por distintos sectores como una muestra de indefinición en un tema que impacta de manera directa en la economía de la ciudad. Para gremios y referentes sociales, cuando están en juego fuentes laborales estratégicas, la neutralidad termina siendo una señal política en sí misma.
La aprobación por mayoría del proyecto dejó en evidencia que el resto del cuerpo entendió la necesidad de expresar respaldo a la industria local. Mientras tanto, la postura de los concejales libertarios volvió a alimentar las críticas sobre su distancia respecto de las problemáticas concretas que afectan a los vecinos y, particularmente, a los trabajadores de Aluar.
