El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Puerto Madryn, Walter Kobak, consideró que el desarrollo del Ensanche Sur representa una oportunidad estratégica para el crecimiento de la ciudad, aunque advirtió que el avance de la iniciativa no debe estar condicionado por los plazos, sino por la definición de un proyecto integral.
En declaraciones a LU17, Kobak reiteró que el Ensanche Sur representa una oportunidad estratégica para acompañar el crecimiento de Puerto Madryn, aunque insistió en que el proyecto debe avanzar sobre la base de una planificación integral. En ese sentido, remarcó que la prioridad es definir con precisión el alcance de la iniciativa, las obras necesarias y el esquema de financiamiento antes de iniciar su ejecución.
El dirigente sostuvo que el sector donde se emplazará el nuevo desarrollo, sobre tierras de la Armada, reúne las mejores condiciones para acompañar la expansión urbana y contribuir a resolver déficits de infraestructura y servicios. En ese marco, remarcó que antes de ejecutar las obras es necesario contar con una planificación completa que establezca el alcance del proyecto, sus costos y el esquema de financiamiento.
Según explicó, la iniciativa requiere una lógica similar a la de un desarrollo inmobiliario privado: definir previamente el proyecto y su viabilidad económica para luego avanzar con los mecanismos que permitan financiar las obras, teniendo en cuenta que el municipio no dispone de recursos suficientes para afrontar la totalidad de la inversión.
Kobak recordó además que la propuesta inicial elaborada por el área de Obras Públicas ya incorporaba criterios ambientales que deberán respetarse y señaló que también se analizó ampliar la primera etapa del emprendimiento hasta unos 300 lotes.
Planeamiento con participación
El titular de la Cámara Inmobiliaria valoró la conformación del Consejo de Planeamiento Urbano, ámbito que reúne a representantes de cámaras empresariales, colegios profesionales e instituciones relacionadas con el desarrollo urbano.
A su entender, el espacio permite que distintos sectores aporten propuestas y observaciones antes de la aprobación definitiva del proyecto. En ese sentido, afirmó que existe un consenso sobre la necesidad de avanzar con el Ensanche Sur, aunque insistió en que el desafío es evitar errores de planificación que puedan comprometer el futuro crecimiento de la ciudad.
También consideró que el municipio mantiene una actitud abierta al debate y que las opiniones del Consejo son tenidas en cuenta durante el proceso de elaboración de la iniciativa.
Más controles para garantizar transparencia
En relación con la futura unidad ejecutora, Kobak indicó que desde el sector privado propusieron ampliar la representación incorporando nuevos integrantes que puedan participar de las decisiones técnicas.
Además, reveló que durante las reuniones surgió la propuesta de crear una auditoría externa e independiente para supervisar el desarrollo del proyecto. Incluso, señaló que una de las alternativas analizadas es que esa autoridad de control sea designada por el propio Consejo de Planeamiento Urbano, con el objetivo de fortalecer la transparencia.
Respecto del sistema de adjudicación de los lotes, confirmó que la modalidad prevista será la licitación pública, con precios base y la posibilidad de que los interesados presenten ofertas superiores para acceder a las parcelas de mayor valor.
Desarrollo urbano con actividad comercial
Por último, Kobak defendió la incorporación de áreas comerciales dentro del nuevo barrio y cuestionó las críticas formuladas desde algunos sectores de la oposición.
El dirigente sostuvo que un desarrollo pensado para albergar a unas 20 mil personas no puede limitarse exclusivamente al uso residencial, ya que eso lo convertiría en una «ciudad dormitorio». En cambio, consideró indispensable prever corredores y espacios comerciales que permitan satisfacer las necesidades cotidianas de los futuros habitantes.
Asimismo, advirtió que la ausencia de una planificación específica para ese tipo de actividades terminaría favoreciendo la instalación informal de comercios en viviendas particulares, generando inconvenientes urbanísticos y dificultades para su regulación.

