El intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, fue contundente al referirse al conflicto que mantiene paralizada la actividad pesquera en la ciudad. En declaraciones radiales, cuestionó la actitud del sector empresario, denunció una falta de voluntad real para alcanzar acuerdos y advirtió sobre el grave impacto económico y social que atraviesa la comunidad.

“El compromiso que asumí desde el primer día con los sindicatos y con cada trabajador fue claro: acompañarlos en todo lo que esté a mi alcance hasta que se solucione esta situación”, sostuvo Sastre, quien ha participado activamente en las reuniones, tanto con autoridades nacionales como con los sectores involucrados.

El jefe comunal señaló que su rol ha sido el de intermediario permanente, “buscando consensos y tratando de acercar posiciones”, aunque dejó en claro que hay una evidente falta de voluntad del sector empresario para alcanzar un acuerdo. “Tengo que ser honesto: no veo en absoluto intenciones de que los marineros vuelvan a trabajar. Esto está destruyendo la economía de la ciudad”.

Uno de los momentos más críticos, relató Sastre, fue cuando se presentó una propuesta empresarial basada en un dólar a $825 para compensar salarios. “Eso fue echar nafta al fuego. Ni al sector sindical ni a mí nos pareció una propuesta seria. ¿En qué país vale hoy el dólar $825? Desde ningún punto de vista era una salida viable”, sentenció.

El intendente también remarcó la falta de reconocimiento del empresariado hacia el esfuerzo histórico de los trabajadores. “Cuando hubo zafras excepcionales, nunca se vio un reconocimiento adicional para los marineros. Hoy, sin haber pedido paritarias, les quieren bajar el sueldo un 30%. Es un menosprecio brutal.

Sastre mencionó situaciones que grafican la gravedad del conflicto: trabajadores que no pueden enviar a sus hijos a la escuela, dificultades para comprar alimentos y gestiones con Servicoop para evitar cortes de servicios de energía. “¿Cuándo un marinero tuvo que pedir un bolsón de comida? Es una vergüenza. Es directamente romper la dignidad del trabajador”.

También se refirió a la rigidez del sector empresario en las negociaciones: “Cuando aparece una posibilidad de acuerdo, salen con propuestas irrisorias. Esto ya no admite más dilaciones ni reuniones vacías. Se necesita sinceramiento y voluntad política para que los barcos salgan a pescar. Si no quieren salir, que lo digan claramente y que entreguen los permisos para que otras empresas trabajen”.

Finalmente, Sastre advirtió sobre el riesgo inminente de perder la temporada de pesca y sus consecuencias. “Esto puede generar un daño irreversible no solo en las familias ligadas a la actividad, sino también en toda la economía local. Mientras en otros puertos, como Mar del Plata, están muy cerca de arrancar o ya lo hicieron respetando los convenios, acá seguimos empantanados”.

“Con los trabajadores y sus familias no se juega más”, concluyó el intendente, visiblemente molesto. “Puerto Madryn no merece esta situación”.

error: Este contenido esta protegido